Arquitectura de La Alpujarra: tinaos, terraos y launa

Índice

arquitectura de la alpujarra experience tinaos terraos launa

Cuando llegas a los pueblos de La Alpujarra por primera vez, algo te llama la atención antes incluso de bajarte del coche. Los tejados son planos. Las chimeneas tienen sombrero. Las calles que pasan por debajo de las casas. Y todo se integra, en armonia, con el paisaje montañoso como si siempre hubiera estado ahí.

No es casualidad. La arquitectura de La Alpujarra es el resultado de siglos de adaptación al terreno, al clima y a los materiales que la propia sierra pone a mano. Una forma de construir única en el mundo, con una herencia andalusí y bereber que todavía hoy se conserva en muchos pueblos de la comarca. Sentirás como si el tiempo no hubiese pasado por estos rincones. 

A continuación te contamos qué son los terraos, qué son los tinaos, para qué sirve la launa, como material de construcción y por qué los tejados son planos en una zona de montaña donde antiguamente la nieve dejaba aislado este territorio.

Al llegar a La Alpujarra, apreciarás a simple vista o paseando por los pueblos alpujarreños la arquitectura tradicional en La Alpujarra y te contamos en este artículo como se llama cada elemento, para que puedas conocer un poco mejor el pasado para entender el presente en este destino, único en el mundo. 

Arquitectura alpujarreña: una herencia andalusí y bereber

Para entender cómo se construye en La Alpujarra hay que entender primero dónde está y qué vivió. La comarca se extiende por la vertiente sur de Sierra Nevada, entre barrancos, desniveles pronunciados y un clima que puede ser muy frío en invierno y bastante seco en verano. Un entorno que no perdona los errores de construcción.

El diseño de las viviendas y de los núcleos urbanos mantiene una fortísima herencia morisca, los anteriores pobladores de toda la comarca. Pero la influencia va más atrás todavía. El origen de esta forma de construcción podría remontarse a las tribus bereberes que poblaron estas tierras, y hay una gran similitud con las construcciones de las montañas del Rif marroquí. 

Cuando visitas La Alpujarra y ves esos tejados planos grises sobre casas encaladas, lo que estás viendo es un eco de otra orilla del Mediterráneo. Una arquitectura alpujarreña que viajó con las personas que la construyeron y que encontró en Sierra Nevada el lugar perfecto para quedarse.

arquitectura de la alpujarra experience tinaos terraos launa paisaje pueblos

Los materiales de construcción en La Alpujarra: lo que da la sierra, la sierra lo construye

Uno de los rasgos más interesantes de la arquitectura tradicional de La Alpujarra es que utilizó siempre lo que tenía cerca. La comarca fue durante siglos una zona muy aislada, con accesos complicados, y no había más remedio que construir con lo que el entorno ofrecía.

Los materiales más utilizados en la construcción tradicional son la piedra, fundamentalmente esquistos, la madera de castaño, nogal, fresno o álamo, la pizarra y la launa, una arcilla magnesiana plateada que forma con el agua una pasta homogénea e impermeable, empleada para cubrir techos y azoteas.

Cada material cumple una función concreta y responde a una lógica que hoy llamaríamos sostenible, aunque aquí simplemente era sentido común:

  • La piedra y la pizarra dan estructura y solidez a los muros.
  •  La madera de castaño, abundante en los bosques de la comarca, forma las vigas que sostienen los techos. 
  • Y la launa hace lo que ningún otro material de la zona podía hacer: impermeabilizar de forma natural y además tenía propiedades térmicas. Un material de construcción sostenible, que se extraia de las canteras de la zona, se subía al tejado y ayudaba a aislar la vivienda por su capacidad para expandirse al mojarse y sellar cualquier grieta así como actuaba como acumulador de calor en invierno y en verano, esa capa de arcilla evitaba que la vivienda tuviera excesivo calor. 

Los terraos: por qué los tejados son planos en La Alpujarra

Esta es la pregunta que más nos hacen los visitantes cuando llegan a La Alpujarra. Y tiene todo el sentido, porque en una zona de montaña donde nevaba mucho antiguamente, lo normal sería esperar tejados inclinados a dos aguas.

Aquí no. Aquí los tejados no tienen tejas, son planos, y se llaman terraos y esta forma de construir tiene una razón muy concreta.

Los terraos, podrás apreciarlos fácilmente. Observa como las viviendas tienen los tejados de cubiertas planas, con ese característico color gris azulado, resultado de la impermeabilización mediante la launa, sobre los que sobresalen unas chimeneas típicas de forma troncocónica, rematadas con una especie de sombrerete realizado con una lasca de pizarra sobre la que descansa un castigadero.

El proceso de construcción de un terrao es más complejo de lo que parece. Las cubiertas se hacen con vigas de madera apoyadas en los gruesos muros de carga, a las que se acoplan encima lajas o losas de pizarra irregular que, según su tamaño, pueden sostenerse en perpendicular con viguetas de madera llamadas alfajías o alfarjías. Encima va una mezcla de barro llamada «malhecho» y finalmente la launa.

¿Y por qué plano? Porque el terrao en La Alpujarra no es solo un tejado. Es también un espacio de vida. Los terraos típicos son normalmente accesibles desde la calle, llegando incluso, en los pueblos situados en pendientes muy pronunciadas, a estar al mismo nivel de esta. En una ladera donde el espacio escasea, el terrao es la terraza, el tendedero, donde se secaban frutas, verduras o semillas, el lugar donde se guardan las herramientas y donde se toma el sol en invierno. Y en épocas de conflicto (como la etapa morisca), la continuidad de los terraos permitía pasar de una casa a otra de manera elevada, sirviendo como vía de escape o defensa comunitaria frente a invasores externos.

Y la launa, es una solución de construcción de kilómetro cero, que lleva siglos funcionando. Ese color grisáceo, es autóctono del terreno, es pizarra muy meteorizada, la misma roca que forma Sierra Nevada, simplemente transformada por el tiempo hasta volverse arcilla.

arquitectura de la alpujarra experience tinaos terraos launa chimenea

Las chimeneas alpujarreñas: el sello visual de la comarca

Si los terraos son lo primero que llama la atención desde lejos, las chimeneas son lo que convierte el skyline de los pueblos alpujarreños en algo completamente único. Esas formas cilíndricas o troncocónicas coronadas por un sombrero de pizarra son el icono visual de la arquitectura de La Alpujarra.

Su función es doble: ventilar el humo de los hogares interiores y proteger la chimenea de la lluvia y la nieve. El sombrerete, esa lasca de pizarra que descansa sobre la chimenea, impide que el agua entre mientras permite que el humo salga. Simple, eficaz y, con el tiempo, también muy bonito.

Hoy las chimeneas alpujarreñas son uno de los elementos más fotografiados de la comarca. Pero cuando se diseñaron, nadie pensaba en fotografías: solo en pasar el invierno con calor y sin goteras.

arquitectura de la alpujarra experience tinaos terraos launa pueblo

Qué son los tinaos en La Alpujarra

Quizás el elemento más sorprendente de la arquitectura alpujarreña para quien la visita por primera vez es encontrarse caminando de repente por debajo de una casa. Entras por una calle, el techo baja y te das cuenta de que estás pasando por debajo de una vivienda. Eso es un tinao.

Los tinaos son espacios techados que forman pasajes con los que se conectan calles y viviendas. Se construyen apoyando en los muros de las casas vigas de madera, de castaño en su mayoría, que van de lado a lado, con alfarjías, maderos transversales, y lajas de pizarra. 

Su origen se remonta a la época musulmana, especialmente en el asentamiento de los moriscos expulsados de Granada en el siglo XV. En el urbanismo alpujarreño los tinaos sirven como una prolongación de las viviendas, configurándose como un lugar para estar a cubierto de las nevadas invernales o del sol del verano. A su vez, eran un espacio público donde relacionarse.

Hay varios tipos de tinaos. El tinao de paso es probablemente el más característico: apoya las vigas principales en los muros de las casas de ambos lados de la calle y forma un pasaje que conecta dos calles. También existe el tinao en vivienda, que se dispone bajo una única vivienda; aunque es un espacio público, suele tener un uso más semiprivado y es menos habitual en la comarca.

Pasear por los tinaos de pueblos como Pampaneira, Bubión o Capileira es una de esas experiencias que no se olvidan. Hay algo en ese cambio de luz, en el frescor repentino y en la sensación de que el pueblo te está envolviendo, que resulta difícil de explicar antes de vivirlo.

la alpujarra granadina arquitectura calles casas experiencias

Las calles, el agua y los lavaderos en los pueblos alpujarreños

La arquitectura de La Alpujarra no se entiende sin el agua. Las casas, levantadas sobre pendientes y cuestas imposibles, se agrupan en torno a callejuelas estrechas donde corren las regueras que transportan el agua del deshielo. Estas acequias, herencia directa de la cultura andalusí, han permitido que la agricultura prospere en un entorno que, a simple vista, parecería demasiado árido para la vida.

El trazado de los pueblos no responde a ningún plan urbanístico moderno. La arquitectura típica alpujarreña se remonta a la época andalusí, con sus pueblos orientados al sur para aprovechar mejor el clima mediterráneo, y un urbanismo con viviendas escalonadas para evitar malgastar espacio, adaptadas a lo abrupto del terreno.

Y en ese trazado, los lavaderos son otro elemento fundamental. Repartidos por los pueblos, estos espacios de uso comunitario eran el lugar de encuentro donde se lavaba la ropa con el agua que bajaba de la sierra. Hoy muchos de ellos siguen en pie, restaurados, como testimonio de una forma de vida donde lo colectivo tenía tanto peso como lo individual.

Cómo es una casa alpujarreña por dentro

La distribución interior de las casas también sigue una lógica muy concreta, dictada por las necesidades de una economía rural de montaña.

Antiguamente, el interior del hogar se fragmentaba en dos grandes estancias: el bajo del hogar, tras cruzar el portal o zaguán, donde en la cuadra o pajar se ubicaban todo tipo de animales domésticos, caballos, mulos, burros, cerdos y aves de corral, y también era frecuente su uso como almacén de grano y productos del campo. En el piso superior se emplazaban la cocina y las habitaciones. Esta distribución permitía aprovechar eficientemente el calor desprendido por la cuadra en el piso inferior.

Y en la parte más alta se guardaban los productos de la cosecha para el invierno. Una arquitectura alpujarreña pensada de arriba abajo para sobrevivir en la montaña, y que hoy miramos como patrimonio sin recordar del todo lo dura que era la vida que la necesitaba.

arquitectura de la alpujarra experience tinaos terraos launa paisaje

La arquitectura de La Alpujarra merece verse despacio

La arquitectura de La Alpujarra es una parte fundamental del atractivo de la comarca. No es solo que los pueblos sean bonitos: es que cada elemento que ves tiene una historia detrás, una razón de ser, una solución ingeniosa a un problema real.

Cuando visites los pueblos alpujarreños, para un momento antes de seguir caminando. Disfruta paseando por los tinaos. Mira al cielo para ver los terraos y chimeneas desde abajo. Fíjate en la launa que la cubre y cierra los ojos para sentir el sonido del agua de las fuentes o acequias, a su paso por los pueblos y por el entorno. Todo lo que ves lleva siglos ahí, y sigue funcionando.

Queremos recordarte la importancia de ser respetuoso con el entorno, la fauna y la flora a tu paso por La Alpujarra, que forma parte del Parque Nacional y Natural de Sierra Nevada.

En Alpujarra Experience llevamos años mostrando esta comarca desde dentro, con el respeto y el conocimiento que merece. Si quieres descubrir La Alpujarra más allá de las fotos, estás en el sitio adecuado.

👉 Descubre nuestras rutas por La Alpujarra

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

DESCARGA LA GUíA GRATUITA

Indícanos si eres viajero o empresa: